Jorge Samudio

Pastor

Nació en el municipio de Puente Nacional en Santander, pero a muy temprana edad se fue a vivir a la ciudad de Bogotá. A los 19 años conoció de la palabra de Dios y entregó su vida al Señor Jesucristo en el Centro Misionero Bethesda de la segunda en la ciudad de Bogotá, con los pastores Jorge Enrique Gómez y Mélida de Gómez. Realizó sus primeros estudios en el Instituto Bíblico Ministerial Bethesda, donde luego comenzó a servir en la obra de Dios como maestro de Escuela Bíblica.

En aquel lugar conoció a quien seria su amor, compañera de vida y de ministerio, la Pastora Sandra Suarez. Años más tarde salió junto con su esposa e hijos a la ciudad de Ibagué donde continuo el servicio del Señor en el Centro Misionero Bethesda de dicha ciudad. A mediados del año 1999 comienza su ministerio Pastoral y lo consolida cuando fue llamado a pastorear en la Unión Valle donde durante dos años levantaron una iglesia desde el centro de su hogar hasta consolidar 120 miembros establecidos en ese lugar.

En el año 2002 es trasladado a restaurar e iniciar la obra en la ciudad de Popayán, donde ha realizado su labor ministerial con un evidente crecimiento año tras año a pesar de la oposición y las pruebas que se presentaban, pero siempre, él y su familia con la confianza puesta en el Señor Jesucristo.

Durante el desarrollo de su ministerio se ha capacitado en estudios y seminarios pastorales en la Fundación Universitaria Bautista, en la Facultad latinoamericana de estudios teológicos, Centros de Literatura cristiana, en la Escuela de Formación Ministerial Bethesda entre otros, lo que le han permitido además lograr el título de Licenciatura Eclesiástica en Teología y Ciencias Religiosas del Seminario Mayor de la Iglesia Católica Antigua.

En la actualidad continúa liderando la iglesia del Centro Misionero Bethesda de Popayán en donde instituyó el “Gran Clamor por la Familia Caucana” evento que se realiza anualmente y que cuenta con una asistencia de mas de 7.000 personas, además es el intendente de la zona del sur del Cauca, y de los departamentos de Nariño y Putumayo.

Sandra Suárez

Pastora

Nació en Bogotá, Colombia. A sus 12 años entrega su vida al Señor Jesús en el Centro Misionero Bethesda de la Calle 2da a través del ministerio de los pastores Jorge Enrique y Mélida de Gómez. A los 14 años comienza a servirle al Señor como maestra de la Escuela Bíblica ministerio que le apasiona llegando a liderar diferentes áreas de trabajo con niños y jóvenes de la iglesia.

Dios le permitió iniciar y culminar sus estudios profesionales llegando a obtener el título de Licenciatura en Educación Básica Primaria en la Universidad de Cundinamarca, lo que le permitió complementar su ministerio en colegios cristianos como lo fue el Centro Educativo Filadelfia Norte, el Liceo Manantial de Vida Eterna y el Colegio y Liceo Evangélico Bethesda.

A la edad de 22 años se casa en Bogotá con su amigo y por siempre compañero de vida y ministerio Jorge Samudio con quien continúa su proceso ministerial y en el año 1999 inicia el pastorado en la ciudad de Ibagué siguiendo fielmente el llamado de Dios, dejando a un lado su trabajo secular se dedica a capacitarse en el área ministerial en seminarios y estudios bíblicos en la Facultad Latinoamericana de Teología. Meses después continua su ministerio junto con su esposo e hijos durante dos años en la Unión Valle.

En el año 2002 se traslada con su familia a la ciudad de Popayán donde Dios consolida su ministerio permitiéndole estudiar en la Escuela de Formación Ministerial Bethesda y usándola grandemente como pastora y maestra en capacitación espiritual de niños, jóvenes, mujeres y líderes para la obra del ministerio en aquella ciudad; dejando huella no solamente en la iglesia sino en la vida de sus hijos Sara Natalia, Samuel Esteban y Sebastián David los cuales juntos sirven y apoyan el ministerio de sus padres en diferentes áreas de la iglesia que actualmente lideran en la ciudad de Popayán.

CMB Popayán

Iglesia

Un día que para la ciudad de Popayán era un día cualquiera, para Dios no, pues en su corazón había un plan: restaurar la obra del CENTRO MISIONERO BETHESDA. Para esto envió a los pastores Jorge y Sandra Samudio y su familia a pastorear las ovejas. Así fue como el día 19 de febrero de 2002, se hace la primera reunión de reapertura donde el pastor con Biblia en mano, 7 asistentes estando de pie y con muchas limitaciones locativas da su primer mensaje completamente confiado de que el que iniciaba la obra era fiel para perfeccionarla hasta el día de la venida de nuestro Señor Jesucristo.

Unos meses después en el mismo año se da un paso de fe adquiriendo cien sillas y trasladándose a un nuevo local ubicado en el barrio El Obando donde con oración y ayuno se iban derribando muchos gigantes y como bien dice la Escritura se vio como: “...cada día se añadían a la iglesia los que habían de ser salvos”. Allí se formó el primer equipo de servidores, donde con corazón dispuesto y animo resuelto, se iba realizando la labor misionera y evangelística en la ciudad, así mismo se iban adquiriendo esfuerzos para la creación del primer altar, la apertura de los salones de escuela bíblica, la compra de equipos de sonido, los instrumentos musicales, el pulpito y demás.

En aquel lugar se fortalecieron los lazos de hermandad con la ejecución de diferentes actividades que edificaron la iglesia y contribuyeron a su crecimiento, como lo fue las campañas evangelísticas, ayunos con propósitos, clamores unidos, brigadas sociales entre otras. Viendo el respaldo de Dios y el crecimiento que día tras día se hacía más evidente, Dios lleva a un nuevo reto, trasladar la iglesia a un nuevo auditorio, lo que a su vez implicaba una mayor búsqueda de Dios complementado con el aumento del trabajo y esfuerzo en la obra. Y así mismo como las bendiciones y los beneficios de Dios eran mayores, la labor en la iglesia debía ser la mejor también, así que se empezó un trabajo más arduo y específico dentro de la obra eclesiástica; eventos juveniles, retiros de mujeres, actividades con los niños, vigilias de poder, bautismos, además de diferentes inversiones y reorganizaciones en el templo.

Para el año 2014 Dios permite a los pastores adquirir el primer terreno propio del Centro Misionero Bethesda en Popayán ubicado en el barrio Bella Vista en dónde funciona hoy en día. Allí el Señor ha respaldado la obra siempre venciendo la oposición. De la misma forma la congregación ha visto el poder de Dios y Su presencia manifestándose con poder y gloria. Y aunque no han sido pocos los obstáculos que se han presentado a través de los años, Dios ha colocado fe en el corazón de sus siervos, y esa fe ha fortalecido el trabajo y por ello se ha visto el crecimiento.

En la actualidad el Centro Misionero Bethesda de Popayán esta proyectada a construir a mediano plazo un nuevo auditorio con capacidad para congregar 2.000 almas comprometidas en fortalecerse a través de la oración, el ayuno, la evangelización, el buen testimonio y el cumplimiento de la gran comisión que dejó el Señor Jesucristo el cual debe de estar siempre presente, perseverando en la búsqueda y la santidad en el amor del Espíritu Santo.